La caja de cambios es uno de los componentes más importantes y costosos de tu vehículo. Detectar problemas a tiempo puede significar la diferencia entre una reparación menor y tener que reemplazarla por completo. Estas son las señales de alerta que no deberías ignorar.
Ruidos extraños al cambiar de marcha
Si escuchás crujidos, golpes o zumbidos cuando pasás de una marcha a otra, es una señal clara de que algo no está funcionando bien. Estos ruidos pueden indicar desgaste en los sincronizadores, problemas en los rodamientos o falta de lubricación adecuada.
Dificultad para meter los cambios
Si tenés que hacer fuerza excesiva para meter una marcha o sentís que la palanca no entra con suavidad, hay un problema. Puede ser algo tan simple como un cable de embrague desajustado o algo más serio como desgaste interno en la caja.
Saltos de marcha
Cuando la caja se sale de la marcha que pusiste sin que hagas nada, es una falla que requiere atención inmediata. Además de ser molesto, puede ser peligroso si ocurre en una situación de tránsito complicada.
Vibraciones inusuales
Las vibraciones que se sienten a través de la palanca de cambios o en el piso del vehículo pueden indicar problemas en los soportes de la caja o desgaste interno. No las confundas con vibraciones normales del motor.
Olor a quemado
Un olor a quemado proveniente de la zona de la caja de cambios suele indicar sobrecalentamiento del aceite de transmisión. Esto puede deberse a falta de lubricante, uso de un aceite inadecuado o fricción excesiva por desgaste de componentes.
Qué hacer si detectás alguna de estas señales
Lo más importante es no dejar pasar el problema. Cuanto antes lo atiendas, más posibilidades tenés de que la reparación sea menor. Consultá con un mecánico de confianza y, si necesitás reemplazar la caja, recordá que las cajas de cambio recuperadas son una alternativa económica y confiable cuando provienen de un proveedor serio.

