Los repuestos recuperados son una ventaja competitiva cuando se usan con método. Estos tres hábitos ayudan a ganar tiempo y margen sin bajar calidad.
1) Armar pedidos con información completa
Modelo, año, motorización y fotos reducen idas y vueltas.
2) Control al recibir y antes de instalar
Un chequeo rápido evita reprocesos y discusiones con el cliente.
3) Explicar la trazabilidad al cliente final
Cuando el cliente entiende que la pieza está verificada y documentada, aumenta la confianza y baja la resistencia al “usado”.
Si querés, podemos ayudarte a estandarizar el pedido de repuestos para tu taller y acelerar entregas.

